Espiritualidad Apostólica

1) Necesidad de Formación Espiritual y Apostólica Compartidas por todas las Comunidades Apostólicas.

 La formación espiritual impartida en la Escuela de Espiritualidad Apostólica (EEA) y la formación apostólica práctica otorgada en la Escuela de Misiones Transculturales que se lleva a cabo en los diferentes “Centros de Formación Apostólica” (CFA) en Inglés “World Christian Discipleship Training Centers” (WCDTC)

asociados con las diferentes comunidades apostólicas[1] de la HIMF representa la esencia formativa mínima para que dispone al candidato para recibir una impartición y experiencia vivencial del carisma, espiritualidad y ethos de esta hermandad adecuada para su integración al movimiento. Además las dos escuelas procuran entregar herramientas prácticas mínimas que capacitan al candidato para vivir nuestra espiritualidad, ideales y distintivo estilo de vida apostólico. Dichas escuelas pretenden transmitir, impartir, irradiar, y extender en el tiempo, el carisma, vivencia, visión, misión, etos e identidad espiritual primigenios de la hermandad a cada miembro. Esta transmisión e irradiación es fundamentalmente un proceso de fecundación espiritual que depende de la gracia y generosidad del Espíritu Santo y la disponibilidad de formadores cuyas vidas sean modelos de la espiritualidad y apostolado de la Hermandad.   Dicha fecundación espiritual es imprescindible para la continuidad de los propósitos de la Hermandad dentro de las posibles manifestaciones futuras históricas de la Hermandad.

2) Esencia de la Formación:

Al ser aprobado como “aspirante a siervo misionero”  el “interesado” ingresará en la “Escuela de Espiritualidad Cristiana” en el Centro de de Formación y Capacitación de Discípulos para la Gran Comisión más cercana a su punto de origen o donde los líderes locales estimen conveniente.   Los programas de entrenamiento misionero enfocarán el desarrollo de una espiritualidad integral que incluye el inicio de un proyecto de vida que aferradamente persigue la total conformidad a la imagen de Cristo con el fin de alcanzar la unión de la semejanza del amor de Cristo por un lado y por otro, la formación del candidato en las áreas del ser, conocer y hacer pertinentes al ejercicio exitoso de un apostolado, que busca la obediencia a la fe entre panta ta ethne (Ro. 1:5; 16:26).

La Escuela de Espiritualidad Cristiana forma al Candidato en su  vida de devoción a Cristo,   su vida de oración vocal e interior, el desarrollo de las virtudes de Cristo y los valores del Reino de Dios. La formación espiritual del misionero incluye, no solamente las áreas de la vida de devoción, la vida de santidad,   sino también la formación práctica en la vida de estudio, la vida de orden (incluye componentes tales como las finanzas personales y corporativas, y el área administrativo y vida de familia), la vida de shalom (áreas relacionadas a la misión integral, el desarrollo internacional, y de procurar la paz, justicia y shalom entre Dios, el hombre y la creación) , vida de poder (componentes de la manifestación del poder de Dios en la vida del misionero) y vida de misión (componentes bíblicos y prácticas relacionados al ejercicio del apostolado entre las naciones). Todas estas áreas integran una formación espiritual integral.

Importancia del enfoque en la espiritualidad en la formación Misionera:Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano” (Cantares 4:15) Del amor y pasión por Jesús emanan las fuentes de vida que nutren nuestro apostolado a las naciones y almas perdidas (Cnt. 4:1-16; 5:1).

Si somos mansos y humildes nuestro apostolado a su vez, servirá como instrumento eficaz para llevarnos de nuevo trabajados y cargados a descansar en los pies del Maestro y Apóstol, por excelencia.(He. 12:1) Al acostarnos allí procuramos descubrir sus pies, rogando que nos cubra con el borde de su mano reposaando tranquilamente junto en ellos a fin de aprender de él, el manso y humilde de corazón. (Mt. 11:28,29; Lc. 10:38, Salmo 23; Rut 3:7-9).

Este ciclo pascual, rítmico de vida y muerte, arduo trabajo y descanso, avance y retiro, muerte y resurrección, nos servirá , si somos generosos con el Espíritu Santo, a transformarnos y formará la imagen de su muerte en nosotros (Fil 3:10) y permitirá que Su vida se manifieste más y más en nuestros cuerpos mortales ( 2 Cor 4:10-12).

3) Elementos de la formación espiritual

a) El modelo de progreso espiritual de las tres vías o tres edades.   ” Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros hijitos, porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.” (1 Jn. 2:12-14)

La Biblia y la historia de la espiritualidad cristiana, revela que aunque los detalles difieren, el proceso que nos lleva a la unión con Dios tiende a esbozarse en tres edades; etapas, vías o períodos de vida. ( Ex. 25-40, Hebreos 9,10; 1 Jn. 2:12-15) Los adeptos en la espiritualidad clásica han llamado estas etapas: 1) La vía de purificación o edad de los principiantes, 2) la vía iluminativa o edad de los proficientes, y 3) la vía unitiva o edad de los perfectos.

La formación espiritual inicial procura facilitar el paso del candidato, a través del proceso de la purificación activa de los sentidos, para luego confiar en que la acción pasiva-purificadora del fuego del Espíritu Santo lo forme (Mt. 3:12) aún más dando paso a la vía iluminativa.

b) El proyecto de vida:Vamos adelante a la perfección” (Heb. 6:1)

Cada miembro de la hermandad con la ayuda de su formador(a) espiritual, ha de plasmar por escrito su proyecto espiritual, plan de vida o regula personal. Este proyecto debe partir de la “regula“(regla) o pacto de la hermandad y persigue especificar y dirigir la vida al fin revelado por el Espíritu de Dios para el individuo. Esto con la salvaguarda de tomar el debido cuidado de integrarlo adecuadamente con el carisma, etos y proyecto de la hermandad, esbozados en el pacto y estas constituciones.

c) Disciplinas y ejercicios espirituales: “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis… Así que, yo de esta manera corro no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Cor. 9:24-27)

Cada miembro de la hermandad ha de conocer, aprender y aplicar diferentes disciplinas y ejercicios espirituales a su vida con el fin de que por medio de un riguroso ascesis (entrenamiento) disponga su organismo espiritual para la visitación del Esposo, que le dará paso de la vía ascética (de entrenamiento espiritual) a la vía unitiva o mística. (Cnt. 1:9; 1 Cor. 9:24-27)

d) Liberación de vicios, pecados, desordenes y el auto conocimiento: “El rey me ha metido en sus cámaras”… “No reparéis en que soy morena, porque el sol me miró” (Cnt. 1:6) Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros; fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia que es idolatría.” (Col. 3:5) Aqui se trata de la Inserción pasiva a la cámara de espejos divinos. (Cantares 1: 4a).

El proceso de ser liberado del viejo hombre, es como ser pasado de vaso en vaso purgando el vino de nuestro ser interior, de su sedimento y purificándolo hasta que al fin el mejor vino añejo queda. (  Este proceso demanda mucha disciplina y la guianza de buenos directores espirituales. Como lo revela la escritura este proceso es facilitado y corre más ligero en el contexto de un grupo de hermanos (equipo apostólico o comunidad apostólica en nuestro caso) comprometidos a correr la carrera juntos. (Cnt. 1:4b)

e) Formación de virtudes de Cristo y los valores del reino de Dios. “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos los unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.” (Col. 3:12,13a)

La vía iluminativa es la edad en el desarrollo espiritual de una persona cuando ésta ya teniendo su casa exterior e interior, más o menos sosegada del bullicio del ganado de pensamientos, memorias, actitudes, hábitos y vicios contraproducentes o peligrosos.

La persona empieza a procurar vestirse de Cristo y sus virtudes, es la etapa en que inicia un vivo deseo por imitar a Cristo y ser como el. Es aquí cuando los directores espirituales de la hermandad y los hermanos y hermanas maduros, ayudarán los unos a los otros a hermosearse con los vestidos la esposa de Cristo atendiendo adecuadamente a su huerto interior (Rut 3:3; Cantares 4:12-14)

f) Vida de oración. “Orad sin cesar” (versículo)

El desarrollo de la vida de oración inicia al ingresarse en la escuela de oración del Maestro; escuela en que cada discípulo de Jesús debe matricularse desde el principio. La vida apostólica-contemplativa es una vida de oración: de lectio divina, de meditación, de oración vocal y de quietud interior, de alabanza y acción de gracias, de contemplación y de intercesión.

g) Estudio: He estimado las palabra de su boca más que mi comida necesaria”. (Job 23:12 traducción de la versión King James en Inglés )

Todos debemos cultivar las disciplinas, hábitos y actitudes de escudriñar las escrituras, la Santa Biblia como libro y guía por excelencia de nuestra espiritualidad y misión, pues la nuestra es una espiritualidad Bíblica.

Además de esto utilizamos libros escritos por hombres y mujeres sabios a fin aprender de los errores y éxitos de otros aplicándolo a nuestras vidas. Esto hacemos siempre probando todo por la palabra profética más segura. (2 Pd.1:19).

h) Trabajo y ejercicio físico: El trabajo es amigo del alma” así dijo un Cristiano antiguo, pues como Isacar que vio “el descanso era bueno y que la tierra era deleitosa; y bajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo.” (Gn. 49:14)

Dios nos dio el trabajo como bendición y medio por el cual su imagen impresa en nosotros puede expresión.

Procuramos, a través del trabajo de nuestras manos, hacer nuestras comunidades, estéticamente hermosas, expresiones de nuestra paz y armonía interior, lugares que inspiran a la lectio divina, la meditación, la oración y la reflexión. Además procuramos que a través del trabajo de nuestras manos alcanzemos la autosuficiencia de nuestras comunidades y tener para dar a los necesitados. (Ef. 4: 28 ; 2 Ts. 3:6-15 ; Hch. 20:34-35)

i) Vida de comunidad:He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho. Vamos ahora al Jordán, y tomaremos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y el dijo: Andad.” (2 Reyes 6:1,2).

El camino a la perfección Cristiana es una carrera que nace de un llamado muy personal, pero es siempre corrido con otros, como intuye la sulamita en el libro de Cantar de los Cantares al clamar “Atraéme en pos de ti correremos” (Cnt. 1:4). Tan importante es la vida común para algunos de los grandes de la vida Cristiana, como por ejemplo San Agustín, que puso la vida común como el medio principal de la santificación.

Nuestra vida de comunidad tiene dos expresiones principales: Vida comunitaria compartida en el contexto del equipo apostólico. Dicha vida puede ser 2) Vida comunitaria permanente compartida por la comunidad de formadores espirituales y apostólicas, por los intercesores-contemplativos y por otro personal de la base operativa que viven en comunidad permanente. Está vida se verá interrumpida cada año durante los meses de entrenamiento al entrar nuevos candidatos a siervos misioneros y siervos de Cristo.   En comunidad aprendemos a perdonar, a amar y ser amado, a trabajar con otros y vivir como familia de Dios (Lucas 8:21 . En comunidad aprendemos a compartir nuestros bienes.

[1] Comunidad Apostólica (CA) es sinónimo de base de envío o base misionera o centro de formación misionera. Es el lugar donde idealmente viven tres parejas de formadores en comunidad cristiana basada en los fines del pacto y constituciones de la hermandad. Mínimamente debe de vivir aquí el director general de la base nacional, una pareja de directores de la EEA y otra del EMT. Puede vivir otros miembro ahí como formadores espirituales, movilizadores profesionales, contemplativos-intercesores, emprededores, y personal de oficina de la parte operacional de la base.

 

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